Un muro que puedes
pintar.
Un cuadrado. Un sat. Un pago Lightning de verdad.
210.000 cuadrados, uno por cada 100 bitcoins que existirán. Eliges un color, pagas por Lightning, y la marca queda a la vista de todos.
La máquina explica.
El muro te deja tocar.
Doce paradas muestran cómo funciona Bitcoin. Ninguna te deja enviar un pago de verdad. El muro sí. Un cuadrado vacío cuesta 1 sat: lo bastante chico para probar, lo bastante real para llegar a Lightning.
El rincón sellado son los bitcoins que todavía nadie ha minado. Esos cuadrados se quedan cerrados hasta que existan.
Un dibujo entra en una historia común.
Las reglas se quedan
simples.
- 210.000 cuadrados
- un sat más que el anterior
- ocho colores
- nada se borra
Un cuadrado que nadie ha pintado cuesta 1 sat. Cada pintura nueva cuesta un sat más que la anterior. El precio no baja nunca y no vuelve a cero. Sin cuenta, sin correo, sin inicio de sesión. Pagas una factura y los cuadrados son tuyos. Nadie lo aprueba a mano.
Lo que Lightning
cambia.
Bitcoin anota cada pago en cada máquina del planeta, para siempre. Por eso es difícil de deshacer, y demasiado pesado para un sat. Lightning lleva la cuenta aparte y después liquida.
Cada actualización va firmada. Cualquiera de los dos lados puede cobrar. Joseph Poon y Thaddeus Dryja lo publicaron en 2015, cuatro años después de que Satoshi dejara de escribir.
Como una cuenta de bar que puedes pagar cuando quieras.
Unos minutos,
unos sats.
Necesitas un wallet Lightning con un saldo chico. Después: elegir, pagar, y ver aparecer el cuadrado.
- 01Instalar un wallet Lightning
Lo más fácil para empezar: un wallet de un servicio. Si lo guardas tú, los sats quedan en tu celular y nadie puede recuperarlos por ti.
- 02Meter unos miles de sats
La mayoría de los wallets venden un monto chico dentro de la app. Un exchange también puede pagarte por Lightning.
- 03Elegir tus cuadrados
Un color, y algo simple, raro o bonito.
- 04Escanear la factura
Los cuadrados se reservan diez minutos mientras pagas. Son tuyos en cuanto llega el pago.
Hecho para aprender.
Nada más.
Este muro no es un producto, ni una inversión, ni un token. No se crea nada, no se escribe nada en la cadena, y ningún dibujo está prometido para siempre. Los pagos son definitivos, como cualquier pago Lightning. Paga solo lo que aceptas perder.
La máquina es gratis y sigue gratis. Sin anuncios, nada detrás de una cuenta, sin peaje para visitar. El muro ayuda a mantener el sitio.